Comunicados | El grito más fuerte

Comunicados

La contrarreforma en Telecomunicaciones de Peña Nieto

Asamblea Nacional Constitutiva

Comunicado conjunto de organizaciones y personalidades de la sociedad civil

México DF, 7 de abril de 2014

Como resultado de los foros realizados en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y en el Museo Casa de León Trotsky sobre la Iniciativa de Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión enviada por el Presidente de la República el pasado 2 de abril, los asistentes se manifestaron de acuerdo con la constitución de un FRENTE POR LA COMUNICACIÓN DEMOCRÁTICA con la finalidad de estimular el debate sobre este tema e informar a la sociedad mexicana sobre los aspectos más preocupantes de dicha iniciativa como son: las numerosas pretensiones contrarias a la Constitución, las múltiples omisiones a mandatos constitucionales, las insuficiencias y los sesgos regulatorios que producen una legislación desequilibrada entre los agentes económicos de las telecomunicaciones y la radiodifusión, así como una marcada desigualdad entre los medios comerciales y los públicos, a quienes se les termina discriminando y manteniendo bajo el control gubernamental.

El proceso francamente irregular planteado para su dictaminación por las Comisiones de Comunicaciones y de Radio y TV del Senado de la República, pone en entredicho la obligación del Congreso de la Unión de debatir todas las iniciativas turnadas respecto a la Ley de telecomunicaciones y radiodifusión, ya que no otorga el tiempo necesario para un dictamen responsable con miras a la elaboración de una legislación que atienda fielmente lo mandatado por la Constitución y que incorpore como piedra angular la definición de la radio y la televisión como servicios públicos de interés general, que se encuentra en el centro de la reforma constitucional.

Los principios fundamentales de la reforma constitucional en telecomunicaciones y radiodifusión son traicionados por la iniciativa Peña Nieto; éstos apuntaban a un verdadero cambio en el paradigma del modelo de comunicación imperante hasta la fecha, sin embargo, en la iniciativa no sólo no se reflejan, la mayoría quedan reducidos o francamente negados.

1. La iniciativa presidencial no promueve una competencia efectiva en los servicios de radiodifusión. Deja intocado el duopolio de la Televisión abierta, y le permite a Televisa seguir concentrando en la Televisión de Paga.

2. No desarrolla mecanismos efectivos y precisos para limitar la concentración de frecuencias, ni al concesionamiento, ni para limitar la propiedad cruzada de medios, ni medidas de desinversión.

3. Atenta en varias disposiciones contra derechos fundamentales de libertad de expresión, libertad de información, acceso a las tecnologías de la información y comunicación, privacidad de las comunicaciones, libertad de asociación.

4. Pretende invadir facultades del Instituto Federal de Telecomunicaciones que la Constitución le otorgó de manera exclusiva, como órgano autónomo encargado de otorgar las concesiones y responsable de la vigilancia de la transmisión de contenidos. Toda la iniciativa está trazada bajo un propósito de control gubernamental en el manejo de la información en medios de comunicación electrónica.

5. Ignora por completo los lineamientos establecidos en la reforma constitucional para impulsar un sistema de medios públicos democrático, con independencia editorial y opciones de financiamiento. En los medios públicos y de uso social se encuentra el verdadero equilibrio y contrapeso al modelo mercantilista de la radiodifusión.

6. Invade esferas de la materia electoral y modifica aspectos del modelo de comunicación política.

7. Pospone la transición a la Televisión Digital Terrestre indispensable para la competencia y la pluralidad de la información.

Como en el primer intento derrotado por la Suprema Corte de Justicia en el año 2007, los beneficios a Televisa se reincorporan en la iniciativa Peña Nieto, que se vuelve a montar en el proyecto con disposiciones a su medida para mantener su condición monopólica y logra incorporar otras disposiciones excesivas para retrasar lo más posible una real competencia, tanto en la televisión abierta por la adjudicación automática de canales adicionales mediante las disposiciones de multiprogramación que plantea, como en la Televisión de paga, esto por virtud de la tramposa redacción que pretende restringir la preponderancia por “sector”, en lugar de servicios. Además, para determinar esa preponderancia en el “sector” de la radiodifusión, se usa sólo el criterio de audiencia, omitiendo los demás criterios establecidos en la Constitución, entre ellos, el de la capacidad de red, consistente en la cantidad de espectro que poseen los actuales concesionarios de la Televisión.

Por estas y otras razones preocupantes se convoca a los académicos, artistas, periodistas, organizaciones sociales, especialistas y ciudadanos en general a participar en la constitución del FRENTE POR LA COMUNICACIÓN DEMOCRÁTICA, a desarrollarse el 11 de abril a las 11:00 a.m. en el Teatro de la Ciudad, Donceles 36, Col. Centro.

Firman:
Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Javier Corral Jurado, Sergio Aguayo, Manuel Bartlett, Virgilio Caballero, José Luis Caballero, Miguel Concha Malo, María Eugenia Chávez, Denise Dresser, Alejandro Encinas Rodríguez, Gael García Bernal, Adolfo Gilly, Daniel Giménez Cacho, Alfredo Figueroa, Elena Poniatowska, Ernesto Ruffo Appel, Agustín Ramírez Ramírez, Javier Sicilia, Beatriz Solís Leree, Gabriel Sosa Plata, Juan Villoro, Esteban Volkov Bronstein, Olivia Zerón (entre otros).

“Para mover a México se necesita que nos incluyan en las decisiones importantes”

Pronunciamiento en el Senado de la República sobre la exigencia de una Consulta Popular sobre la Reforma Energética y una Ley Federal de Consulta Popular incluyente y sin candados.

Ciudad de México, 18 de febrero de 2014

Muy buenos días a las y los periodistas que nos acompañan este 18 de febrero, gracias al senador Javier Corral y al senador Alejandro Encinas por recibirnos aquí, gracias a todos los senadores que hoy han venido a escucharnos.

Los colectivos y agrupaciones ciudadanas El Grito Mas Fuerte, el Frente Amplio Social, Movidemo, El Comité 68, la Fundación para la Democracia, el Observatorio Ciudadano de la Energía, así como los conocidos luchadores por los derechos humanos Javier Sicilia, Jaime Cárdenas, Félix Hernández Gamundi, Salvador Nava, Miguel Concha, Jesús Robles Maloof; las organizaciones y personalidades que nos acompañan y quienes se adhieren a este acto, estamos aquí para exigir que se cumpla el Artículo 35 de La Constitución. Estamos aquí para exigir que esta Cámara impulse y legisle, sin restricciones, una consulta popular sobre la reforma energética.

Por las opiniones que hemos escuchado de los legisladores que aprobaron la reforma energética pero se oponen a la consulta popular, podemos prever que la alianza PRI-PAN nos regale una Ley Federal de Consulta Popular llena de candados y que contradiga, incluso, el espíritu del Articulo 35 de nuestra Constitución.

Nada nuevo. Seguimos viviendo en un sistema político que se niega sistemáticamente a escuchar la voz de los ciudadanos. Estamos gobernados por autoridades que desde hace ya mucho ni nos ven ni nos oyen. No vivimos en un estado de derecho, las leyes no se respetan y en las cámaras se legisla para beneficio de una minoría. La única participación política que tenemos los ciudadanos, nuestro voto, ya no legitima ni garantiza la gobernabilidad. Hace también ya muchos años, que no se debate sobre un proyecto de país en el que quepamos todos.

Sin embargo, no nos cansamos de seguir exigiendo que se cumpla la ley, no nos cansamos de luchar por ser respetados, por ser escuchados. No nos cansaremos nunca de gritar para que México tenga una democracia donde la participación ciudadana directa sea un pilar fundamental.

El senador del PRI y presidente de la Comisión de Energía, David Penchyna, opina que la reforma energética no es un tema que debe ser consultado con los ciudadanos. Cito sus palabras: “Vivimos en una democracia representativa, en donde como representantes populares hemos ganado una elección y representamos a la ciudadanía, tenemos que tomar decisiones y muchos pensamos al interior del Senado y en la Cámara de Diputados que no es un tema que se tenga que consultar con la ciudadanía porque aplazaría decisiones fundamentales para el país”. Al senador Penchyna le decimos, aquí desde su cámara, que nosotros no vivimos en su democracia representativa y que ningún ciudadano pudo darle ningún voto para que él bloqueara un ejercicio democrático como lo será la Consulta Popular, ningún ciudadano dio su voto para que se aprobara esta reforma de manera tan vergonzosa.

En el mismo sentido se expresó el presidente de La Junta de Coordinación Política, el senador Jorge Luis Preciado, quien con la legitimad que le da el respaldo de los legisladores federales y los congresos locales, cínicamente brinda por sus victorias democráticas en esta sede parlamentaria. Vale recordar que la reforma energética, en el sentido en el que se aprobó, no formó parte de ninguna plataforma política, ni de ninguna promesa de campaña durante las elecciones de 2012.

A estos dos senadores y a todos los legisladores que se oponen a que se realice una consulta popular sobre la reforma energética, desde aquí les decimos: que votar en las consultas populares es un derecho que debe ser promovido, respetado, protegido y garantizado por ellos, por los diputados y por todas las autoridades, y que el Artículo 35 de la Constitución debe ser acatado e interpretado de la manera que resulte más favorable para respetar su esencia: la participación de los ciudadanos.

El artículo constitucional es muy claro y también preciso sobre los temas que no podrán ser consultados: NO PODRÁN SER OBJETO DE CONSULTA POPULAR LA RESTRICCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS RECONOCIDOS POR ESTA CONSTITUCIÓN; LOS PRINCIPIOS CONSAGRADOS EN EL ARTÍCULO 40 DE LA MISMA; LA MATERIA ELECTORAL; LOS INGRESOS Y GASTOS DEL ESTADO; LA SEGURIDAD NACIONAL Y LA ORGANIZACIÓN, FUNCIONAMIENTO Y DISCIPLINA DE LA FUERZA ARMADA PERMANENTE.

Algunos se han querido oponer a la Consulta argumentando que se trata de un tema de ingresos. Falso. La reforma energética es legislativa e involucra una cadena de leyes reglamentarias que no son temas de ingresos. La reforma energética modificó los artículos 25, 27 y 28 pero ninguno de los artículos constitucionales reformados se refieren a ingresos y gastos del Estado. Estos artículos determinan más bien, un tema de recursos estratégicos para el Estado. El monopolio sobre la exploración y la extracción es algo más importante: es el tema del patrimonio nacional, es el tema del modelo de país que queremos, es el tema de un proyecto de futuro. Reducir el tema energético a un tema de ingresos revela claramente la intención de evitar que esta reforma esté sujeta a una consulta popular.

Los únicos ingresos de los que ellos hablan son los que podrían percibir por la venta de nuestros recursos. Con su mentalidad fiscalista pretenden, además, sentar un precedente donde ninguna legislación en México sería susceptible de consulta.

Nosotros queremos sentar otro precedente, nosotros queremos que por primera vez en México se realice una Consulta Popular. Nosotros queremos entrar a una nueva época de democracia directa y de participación ciudadana y sabemos que el tema energético es el tema que la gente quiere decidir. Si hablamos de trascendencia nacional quizás no exista otro asunto como este. Señores senadores, no pierdan esta gran oportunidad de trabajar para los ciudadanos, no pierdan esta gran oportunidad de recuperar la legitimidad que han perdido y la representación verdadera de quienes votaron por ustedes.

Nosotros sabemos que los derechos establecidos en la Constitución son de autoaplicación y que aunque no exista una ley reglamentaria esto no puede ser pretexto para que no sean observados. Aunque no exista una ley secundaria para regular la consulta, hay antecedentes de que un derecho establecido en la Constitución se puede ejercer. El Artículo 35, por ejemplo, establece en su texto las bases suficientes para su instrumentación en las elecciones federales de 2015. Estamos, en cualquier caso, exigiendo una consulta popular sobre la Reforma Energética, independientemente de que exista una ley reglamentaria o no.

En el camino de profundizar la democracia de la manera más sustentable posible, también estamos exigiendo que tengamos pronto una buena Ley Federal de Consulta Popular. Estamos exigiéndoles que cualquier ley reglamentaria que se apruebe no restrinja sino que amplíe lo establecido en el Artículo 35.

Ahora que se pretende aprobar una ley reglamentaria, que restringe el derecho consagrado en la Constitución, les manifestamos que haremos uso de todos los recursos legales, ante instancias nacionales e internacionales, para defender un derecho humano: participar en las decisiones fundamentales del país.

Su deber, señores legisladores, es profundizar los derechos democráticos de la ciudadanía y mejorar de manera permanente la relación entre los mexicanos y sus autoridades. México tiene la obligación de estar a la altura de las democracias más avanzadas en el mundo. Para mover a México no es necesario que nos mientan, para mover a México se necesita que nos incluyan en las decisiones importantes. Hoy, la actual legislatura está ante la posibilidad de aprobar una ley de trascendencia histórica como lo es la Ley Federal de Consulta Popular. No pierdan esta oportunidad.

Entrega de firmas por la Consulta al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas

Ciudad de México, 30 de enero de 2014

Muy buenos días a todos.

Las actrices, los actores, los directores, los músicos y productores que integramos El Grito Más Fuerte agradecemos a los medios de comunicación y a todos y cada uno de ustedes que nos acompañen esta mañana, para hacer entrega al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas de las firmas que hemos recabado para exigir una Consulta Popular sobre la reforma energética.

Gracias, ingeniero, por estar aquí con nosotros. Respondimos a la invitación que usted nos hizo y le hacemos entrega de más de 5 mil firmas de ciudadanos mexicanos de toda la república.

Estas firmas se suman a las de otros dos millones de mexicanos que, como nosotros, exigen que se cumpla el Artículo 35, Fracción 8, de nuestra Constitución.

Le entregamos estas firmas porque sabemos que la única manera de que este país cambie y entre a una nueva época, es logrando que los ciudadanos tengamos participación en las grandes decisiones políticas.

Nuestra democracia no es real, nuestro sistema político y de gobierno nos da la espalda y estamos viviendo una severa crisis del sistema legal y de justicia. La impunidad, la desigualdad, el abuso, la violencia y el desprecio por la vida son hoy la norma. Las cúpulas partidistas, en su lucha por conservar el poder y sus negocios, no nos representan. No vivimos en un estado de derecho y la ley no se respeta.

La desinformación y las mentiras repetidas por el gobierno y su avasallador monopolio mediático produce en nosotros hartazgo y desesperanza, porque vemos cómo nuestro futuro va dejando de ser nuestro. Vemos cómo nuestro futuro se quiere entregar a las corporaciones mundiales y cómo la lógica del negocio sustituye a la lógica del interés de todos.

Por eso estamos aquí, en este histórico lugar donde descansan los restos del general Lázaro Cárdenas Del Río. Estamos aquí reunidos alrededor de un proyecto de país, alrededor de una idea de futuro para México. Soñamos y estamos trabajando para decirle a los poderes económicos que queremos un proyecto de país y no un proyecto de negocio.

No estamos mirando al pasado, como nos ha dicho alguna voz desde el gobierno. Estamos mirando al futuro, honrando nuestra historia y, como muchos millones de habitantes de todo el planeta, estamos, desde nuestra herencia, preocupados por la destrucción de nuestra casa, por la destrucción de nuestra cultura, por el desprecio corporativo y por la falta de instituciones que respeten y escuchen nuestra voz. No estamos, por cierto, pidiendo imposibles, estamos sólo pidiendo que se respete la Constitución.

En esta lucha nos enfrentamos a adversarios gigantescos, nos enfrentamos a quienes pretenden ser dueños del mundo y por eso sabemos que esta lucha no será fácil. Sabemos que esta lucha debe rebasar a los partidos políticos y sabemos también que esta bandera no es exclusiva de la izquierda. Esta bandera es de todos los mexicanos y para que triunfe, tendrá que acontecer algo que hace tiempo dejó de sentirse en nuestro país. Tendrá que producirse un grito fuerte, de la mayoría, para que los magistrados y los congresistas lo escuchen y se pronuncien entonces por su país, por el país de todos. Tendrá que escucharse un grito más fuerte para que se respete la ley y el derecho constitucional.

Esta lucha que va comenzando y que empezó hace tiempo, nos ha regalado ya mucha solidaridad, mucha energía y mucha alegría. Mucha solidaridad porque hemos recibido trabajo, tiempo y experiencias de lucha. Mucha energía porque el deseo de tantos, elimina el cansancio y la desesperanza, y mucha alegría, porque hemos encontrado a miles que saben lo que hoy está en juego.

Sobre todo eso: mucha alegría porque nos hemos encontrado, nos hemos vuelto a encontrar. Nos hemos juntado para hablar de nuestra casa y de cómo nos gustaría arreglarla. Nos hemos juntado para cuidarla y para resolver cómo caber todos en ella.

Hacemos desde aquí un llamado a toda la comunidad artística y a todos los ciudadanos, a sumar esfuerzos, a estar pendientes de los movimientos en el Congreso que pretende negarnos nuestro derecho. El Artículo 35 de la Constitución es claro y explícito, nadie que se sienta demócrata podría oponerse a esta consulta popular. Nadie que se sienta demócrata podría oponerse a escuchar la voz del ciudadano en este asunto y en todos los que afecten nuestra vida en sociedad.

Gracias a quienes enviaron sus firmas de todo el país. Gracias a quienes crearon sedes para firmas en Aguascalientes, Rosarito, Tijuana, San Cristóbal de las Casas, Ciudad Juárez, Ciudad de México, Tlalnepantla, Irapuato, León, San Miguel de Allende, Guadalajara, Zapopan, Oaxaca, Tehuantepec, Puebla, San Andrés Cholula, Atlixco, San Juan del Río, Querétaro, San Luis Potosí, Mazatlán, Ciudad Obregón, Matamoros, Veracruz, Xalapa y Poza Rica.

Sumemos esfuerzos y exijamos instituciones que nos defiendan, leyes que nos incluyan, representantes que nos representen, mecanismos de participación ciudadana y respeto a nuestras voces y formas de vivir. Sumemos esfuerzos y entre todos logremos que se cumpla la ley.

Gracias a todos, muy buenos días y hasta pronto.

Ingeniero Cárdenas: reciba nuestras firmas.

¡Sí a la Consulta Popular sobre la Reforma Energética!

Comunicado del 12 de diciembre de 2013


Artistas y creadores de la comunidad cultural
Ciudadanos de México:


Muy buenos días y muchas gracias por acompañarnos este 12 de diciembre. Somos un grupo de actrices, actores y trabajadores de la cultura preocupados por la participación ciudadana. Nuestro colectivo El Grito Más Fuerte piensa que los cambios que necesita nuestra sociedad no van a suceder nunca si no son el resultado de la influencia, opinión y decisión de la ciudadanía organizada. Nuestro sistema de gobierno se resiste a ofrecer mecanismos efectivos de participación pero somos muchos los que sabemos que sin esta participación ciudadana nuestra democracia no es todavía real. Por esto, queremos que el estado mexicano realice una consulta ciudadana con motivo de la reforma energética que, una vez más, se pretende efectuar sin consultar a la ciudadanía.


En las últimas décadas la renta petrolera ha aportado una gran parte de los ingresos fiscales del país; con este dinero se ha podido cubrir el presupuesto en salud, educación, cultura e infraestructura, así como los programas sociales y las inversiones para el desarrollo de los estados. Sabemos que Petróleos Mexicanos (Pemex) debe renovarse, entendemos que tiene que sujetarse a una reforma profunda para que siga siendo un factor decisivo para el desarrollo social, el crecimiento económico, la renovación industrial y el avance científico y tecnológico. A pesar de ser uno de los grandes productores de petróleo, nuestro país compra en el extranjero el 50% de los combustibles refinados que requiere y todas las producciones de la cadena petrolera han disminuido en los últimos tiempos. Tenemos claro que la principal paraestatal de este país debe modernizarse para cuidar el patrimonio nacional, para cuidar las reservas y proteger el medio ambiente, para garantizar la investigación y para que pueda seguir produciendo los recursos que el país necesita para su desarrollo.


Estamos de acuerdo en que nuestras industrias energéticas se deben renovar, tanto Pemex como la Comisión Federal de Electricidad (CFE), pero por ser este un tema de especial trascendencia para todos los mexicanos –los de hoy y los de las futuras generaciones–, queremos que los cambios que han de suceder sean en beneficio de México.


Por esta razón estamos pidiendo una consulta ciudadana. Queremos ser consultados porque no queremos aceptar reformas ni leyes que beneficien a intereses privados, nacionales o extranjeros, ajenos al bien de todos. Queremos ser consultados porque ya antes nos aseguraron que la modernidad consistía en privatizar y que la venta de los bienes públicos se traduciría en desarrollo y riqueza para todos, pero vendieron los ferrocarriles y nos quedamos sin trenes; vendieron los teléfonos y nació la más grande fortuna del mundo y el servicio más caro para los consumidores de la telefonía; vendieron las carreteras y las carreteras quebraron y hubo que comprarlas con el dinero de los ciudadanos; vendieron la banca y la banca quebró y tuvimos que rescatar a los banqueros quebrados con la riqueza de la nación y una vez rescatada la banca fue vendida a banqueros extranjeros. También reformaron, siempre sin consultarnos, la Constitución, para que el ejido entrara al mercado y fuera posible su venta porque, argumentaron, así se modernizaría el campo y vendría una generación de campesinos prósperos, pero hoy lo que tenemos es un campo pobre, devastado por la migración, la violencia y el crimen.


También nos dijeron que era necesario vender parte de la televisión pública para mejorar la calidad de ese medio de comunicación y el resultado es un duopolio que concentra y manipula la información, detiene el desarrollo cultural e impide la democratización del país. Nos han dicho hasta el cansancio que la inversión extranjera es la llave que nos abrirá la puerta al progreso, y han concesionado grandes extensiones del territorio nacional a empresas mineras de Canadá y los Estados Unidos que en lugar de desarrollo y bienestar envenenan la tierra y el agua, provocan confrontación y violencia, y destruyen el patrimonio cultural de México.


Ahora nos dicen que la reforma energética modernizará la industria, que esto redundará en un beneficio para nuestros bolsillos, y que para ello deben modificarse los artículos 27 y 28 de nuestra Constitución para quitarle el carácter de estratégico a los recursos energéticos. Nos aseguran, otra vez, que la inversión privada y extranjera traerá grandes beneficios, pero no nos han dado explicaciones convincentes. Exigimos una Consulta Ciudadana porque queremos entrar a una nueva época, donde la participación ciudadana decida el destino del país.


La Constitución de nuestro país, en el Artículo 35, nos otorga el derecho de pedir al Congreso la realización de una consulta popular en asuntos de trascendencia nacional. Este artículo establece que a petición del 2% de los ciudadanos inscritos en la lista nominal de electores, el Congreso está obligado a convocar a una consulta popular. El resultado de esta consulta será obligatorio para todas las autoridades nacionales.


Si modernizar la industria energética es fortalecer la investigación tecnológica, cuidar el medio ambiente, luchar contra la corrupción, industrializar el país, crear empleos, y beneficiar el bolsillo de los mexicano no vemos por qué es necesario modificar la constitución. ¿Por qué es necesario modificar la constitución si, como dice la campaña del gobierno, no se quiere privatizar el petróleo ni la electricidad? El petróleo y la electricidad son estratégicos para el futuro del país, son nuestro patrimonio.


¡Vamos juntos a participar en esta decisión!


¡Logremos juntos que por primera vez en nuestra historia seamos los ciudadanos quienes decidamos mediante un procedimiento de democracia directa el futuro de México!


¡Exijamos todos que se realice la Consulta Popular sobre la reforma energética!


¡Firma a favor de la Consulta Ciudadana!